miércoles, 19 de julio de 2017

La ciudad entera para él.
La población durante once meses del año quería a su ciudad. Los rascacielos, los distribuidores automáticos de cigarrillos, los cines con pantalla panorámica eran motivos indiscutibles de continua atracción. El único habitante a quien sin lugar a dudas no cabía atribuir tal sentimiento era Marcovaldo; aunque lo que él pensara -primero- costara saberlo, dada su escasa disposición comunicativa, y -segundo- pintaba tan poco que, sea como fuere, tampoco importaba.
Así transcurría el año, comenzaba el mes de agosto. Y, de pronto, se asistía a un cambio de sentimientos general. A la ciudad ya no la quería nadie: los mismos rascacielos y pasos subterráneos de peatones y aparcamientos, hasta entonces tan queridos, se hacían antipáticos e irritantes. La población no tenía otro deseo que largarse cuanto antes: y así a puro llenar trenes y embotellar autopistas, para el 15 del mes se habían ido lo que se dice todos. Menos uno. Macollado era el único habitante que no abandonada la ciudad.

Marcovaldo
Italo Calvino.

domingo, 2 de julio de 2017

lunes, 13 de febrero de 2017

martes, 10 de enero de 2017

Rumanosrecilaje
mejorescondicionesrastro
carrilbici
tunelesmetro.
elhechodepintarlascosas,vallaestaciondelnorte.
quelosdomingoslagentedescansara
aguadelgrifofueramineral
quelasnaranjasdelosarbolesuferanbuenas

Nacho Vegas - Ciudad Vampira

Nacho Vegas - Ciudad Vampira

Vivo en la ciudad más triste que jamás
una mente triste pudo imaginar,
vivo y no concibo escapar.

Vivo en la ciudad más triste de este país,
es tan triste esta ciudad que, por aquí,
cuando alguien se ríe lo hace mal.

Y ves mujeres lobo cuando hay luna llena,
pero amanece y se mueren de pena.
Y es que así de triste es la ciudad.

Vi a gente triste en el autobús,
vi a gente triste en la avenida Schultz,
vi más gente triste en el Molinón.

Vi a gente triste y cambié de acera,
vi a gente triste en el Alimerka,
y después también me puse triste yo.

No quería hacerlo pero tú insististe
y vi tu cara triste cuando te corriste,
y es que esta tristeza es integral,
y eso está mal.

En mi edificio siempre hace frío,
creo que mis vecinos son vampiros,
ellos creen que lo soy yo.

Llamé a mis dos únicos amigos,
hoy hay otros mil que alguno habrá traído,
tenemos una única misión: ¡matar vampiros!

La tristeza se extendió entre Deva y Lois,
yo me creía muerto pero hoy sé que estoy
vivo y que concibo otro lugar.

Uno trajo estacas hechas de nogal,
otro de Duro Felguera una radial.
Saldremos esta noche a destripar...
y exigir que nos devuelvan la ciudad,
y reparar esta tristeza desde hoy.

Vivo en la ciudad más triste que jamás
un triste urbanista pudo proyectar,
hay que prender fuego a esta ciudad.

domingo, 8 de enero de 2017

La c/sanvicente larga y cambia.

Utilizar herramientas de otra manera. escolares.

Escribi la poesia y después la rompí.

Abuela no llores.

El miedo salva a la sombra y te mata la ciudad


Luis Brea:

Para aquellos que confunde un color con la verdad.

devolvernos lo que nos debeis, sabemos que lo sabeis.


el verano de la ciudad.

xiurellss


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