domingo, 3 de mayo de 2026

 La gorra roja.

El museo cuando llueve.
Las lamas, entrar por donde ya había  escrito. Salir escribiendo el tuyo.
La disposición de las lamas, agitación después de verla. La vegetación. El tipo de vegetación, la primavera. A media altura.
El espacio Blanco. Zona Blanca autónoma en secreto.
Los abrazos, los besos.
El mirador. Verlo desde la distancia.
El globo en forma de corazón, una manera de despedir el lugar.
Tus abrazos y tu mirada mientras vamos en moto.
Tú energía tus ganas de seguir.

Recordar el día empezando por el final por tantas cosas que vimos e hicimos.
Cantera, Entramos directos. Haber estado antes me hace caminar seguro, pasar por delante de las cámaras rápido.
Asegurar el lugar visto. Ponerlo en común.
Sumar rincones al lugar, ir más allá, explayarse, moverse con más calma.
El límite entre la montaña explotada, y la logística de explotación.
Un embudo, un mortero para fragmentar los bloques de piedra.
La posición para ver Maman de Louise Bourgeois en su versión más industrial.
Arrancar escaleras y colocarlas en otros lugares.
Escaleras de un sitio. En otro.

Entre Carreteras, llegamos a una zona de servicio de la autopista por caminos de huerta. Me gusta este contraste.
Una zona destinada a repostar, a estirar las piernas…
Encontramos una furgoneta abandonada, le faltan las ruedas delanteras. Apoya sobre unas cajas de naranjas, el interior esta lleno de basura.  Me decido a escribir sobre ella, Cate graba mientras lo hago.  No termino el ENTRE cuando escucho un coche detrás mio, y para que me percate de su presencia enciende la sirena.
Nos identifican , entregamos los DNI, los apoyan sobre el asiento de nuestra moto y les toman una fotografía. Más tarde Caterina, me confiesa que es el gesto más tierno que podía imaginar. Nuestras caras allí juntas. (Me enamoro de su reacción, como afronta la situación) Nos preguntan si es para algún canal de internet, les decimos que no, que es poesía. Se extrañan, me entusiama escuchar la palabra poesía en la boca de un guardia civil, aunque vaya acompañado de un interrogante de extrañeza. Nos quitan el spray con el que estába  escribiendo en ese momento. Veníamos de lejos, el spray está casi vacío. Preguntan por si llevamos más, yo obediente confieso que si, que hay otro. Este está entero.
Se van, volvemos a los caminos de huerta en dirección a la cantera.
Pero se me ocurre, que de camino hay  un punto limpio donde seguramente podamos encontrar algún spray. Vamos para allá, cruzamos el pueblo, están en fiestas.
El agujero de la valla es grande, esperamos a entrar porque hay un vecino que  entra por el camino. Entramos con un poco de descaro, Desde la carretera se nos ve, así que nos movemos rápido. Zarandeo varios sprays, casi todos vacíos. La canica suena fuerte hasta encontrar un rojo con poco de pintura. También sacamos un bote de plástica  y un pincel con la punta seca, con un cúter cortamos los pelos secos. Cate lo graba.
Seguimos rumbo nuestro destino, nos volvemos a cruzar con los mismos guardia civiles, pero no hay problema. Estamos en la carretera.
Paramos a por un bocadillo de tortilla de patatas con pimiento verde en un bar de carretera. Lo pedimos para llevar.
Nos lo comemos en la cantera, en su antigua infraestructura, ya en desuso y preciosa por su combinación. De materiales y polvo posada sobre sus partes. Solo están nuestras pisadas.
De postre unos nísperos que recogió Cate, de camino.
Al día le queda una hora de luz, así que recorremos el lugar documentando escaleras, tubos, estructuras.
El silencio se interrumpe con un compresor que relincha de cuando en cuando.
Atravesamos la zona de trabajo, las oficinas.
El mortero de piedra, el embudo, la transición de un lado a otro. 

El spray rojo, símbolo para seguir. La pintura justa para escribir que  estuvimos. 
Spray gastado en luna llena.

Merendar a las 22:00 yendo en moto. 
Confundir D
oritos con barro.


El Pasillo cerrado entre el Cementerio y el Tanatorio.
El sonido.

Rescatar una estanteria. Instalarla en el pasillo, en el lado del Cementerio. Evitar ruidos en el cementerio.
Recoger objetos de aquel lugar  y colgarlos. Ofrenda objetual.
Previa, alcayatas y tornillos aprovechando los agujeros hechos por las termitas en el marco de una estanteria.  

Las fotos de ti, cámara en mano. 

sábado, 25 de abril de 2026

El titulo para la exposición me gustaría que fuese: El rabillo del ojo.

El rabillo del ojo es una expresión que se utiliza cuando miras algo de forma disimulada o indirecta, sin girar la cabeza ni prestar atención abiertamente. Es como observar algo usando la visión periférica, para que parezca que no estás mirando.

Esta manera de mirar la desarrollé cuando me inicié en el mundo de las farolas. Venía de escribir mi nombre en distintas superficies de la ciudad, y cuando descubrí que la farola era un elemento olvidado por todos (por la administración), un soporte que de alguna manera democratiza el intercambio de los ciudadanos, un tablón de anuncios curvo, donde se van amontonando carteles y anuncios precarios, distintos tipos de cintas adhesivas, escritos a mano o fotocopiados, ofreciendo servicios: limpiezas, mudanzas… con sus respectivas faldas de números que ondean con el viento… y que la lluvia emborrona (también tiene otros usos, como puntos de encuentro donde los pises de perro confluyen).

Por lo repetitivo y el ritmo en la ciudad, sumado a una investigación de materiales y un deseo de autonomía, encontré la manera de escribir mi nombre en ellas, usando plantillas imantadas que rellenaba con spray. Este espacio y el modo en el cual lo pintaba me resultó realmente placentero, y terminó convirtiéndose en una obsesión. Recorrí la ciudad pintando sus farolas… calles y calles en sus dos direcciones.

Descubrí una motivación que enlazaba mis ganas de estar en la calle. Empecé a memorizar con más atención y detalle al intervenir en ella. Mi dedicación y mi objetivo estaban claros y definidos; fue entonces cuando asimilé el proceso, cuando aparecieron otros pensamientos. Estaba concentrado en que todo saliera bien y me sentía muy a gusto y lúcido; observaba con mucha atención mi alrededor. Mi actividad no estaba permitida, por lo que tenía que estar muy atento a todo lo que ocurría a mi alrededor. Ocurría durante el día, por lo que convivía con la cotidianidad de los ciudadanos.

Aquí es donde desarrollo la habilidad de mirar sin parecer que estoy mirando, sin mostrar alarma ni llamar la atención. También a moverme con suavidad, nada de gestos brutos o de preocupación.

El rabillo del ojo es una instalación de 10 farolas que definen una línea curva a lo largo y ancho de la sala, un fragmento de luz en la ciudad. Sobre la columna perforo una serie de frases y enunciados, pensamientos que bien podrían surgir en el tiempo de caminar de una a otra. Una luz en el interior del poste ilumina los mensajes, mientras que la esfera que debería iluminarse deja de hacerlo.


La imagen que se me pide podria ser una foto de farolas, y escrito a su alrededor.

Un spray en muchos lugares.
Suena y pienso que eres tú.
Pintura de paisaje.
Entre una y otra
Ideas en Secuencia
En cada farola un mensaje
Ritmo de aparición
Seguidilla de ideas.
Secuencias de ciudad.
Atravesar una valla
Bajo la lluvia, seguros.


Como te ven de dia, como te ven de noche. 
El mismo gesto de dia, el mismo gesto de noche. 
Avanzar en el mapa de caminar.
Escritos en ambos sentidos, doble sentido.
Oculto en la luz del dia.

Entre naranjos, entre carreteras, un spray rojo para seguir, gastado en luna llena.







El titulo para la exposición me gustaría que fuese,
El rabillo del ojo.

El rabillo del ojo es una expresión que se utiliza cuando miras algo
  de forma disimulada o indirecta, sin girar la cabeza ni prestar atención abiertamente. Es como observar algo usando la visión periférica, para que parezca que no estás mirando.

Esta manera de mirar que desarrolle cuando me inicie en el mundo de las farolas. Venía de escribir mi nombre en distintas superficies de la ciudad, y cuando descubrí que la farola era un elemento olvidado por todos ( por la administración.) Un soporte que de alguna manera democratiza el intercambio de los ciudadanos, un tablón de anuncios curvo, donde  se van amontonando carteles y anuncios precarios, distintos tipos de cintas adhesivas, escritos a mano o fotocopiados. Ofreciendo servicios; limpiezas, mudanzas… con sus respectivas faldas de números que ondean con el viento… y que la lluvia emborrona. (También tiene otros usos, como puntos de encuentro donde los pises de perro confluyen.)
Por lo repetitivo y el ritmo en la ciudad, sumado a una investigación de materiales y un deseo de autonomía encontré la manera de escribir mi nombre en ellas, usando plantillas imantadas que rellenaba con spray.
Este espacio y el modo en cual lo pintaba me resulto realmente placentero, y terminó convirtiéndose en una obsesión.
Recorrí la ciudad pintando sus farolas…calles y calles en sus dos direcciones.
Descubrí una motivación que enlazaba mis canas de estar en la calle.
Empecé a memorizar con más atención y detalle al intervenir en ella.
Mi dedicación y mi objetivo estaban claros y definidos, fue entonces cuando asimilé el proceso, cuando aparecieron otros pensamientos, estaban concentrado en que todo saliera bien y me sentía muy a gusto y lúcido, observaba con mucha atención mi alrededor. Mi actividad no estaba permitida, por lo que tenia que estar muy atento a todo lo que ocurría a mi alrededor. Ocurríais durante el dia, por lo que convivía con la cotidianidad de los ciudadanos.
Aquí es donde desarrollo la habilidad de mirar sin parecer que estoy mirando, sin mostrar alarma ni llamar la atención. También a moverme con suavidad, nada de gestos brutos o de preocupación.
El rabillo del ojo, es una instalación de 10 farolas que definen una linea curva a lo largo y ancho de la sala, un fragmento de luz en la ciudad.
Sobre la columna perforo una serie de frases y enunciados, pensamientos que bien podrían surgir en el tiempo de caminar de una a otra.
Una luz en el interior el posted ilumina los mensajes,  mientras que la esfera que debería iluminarse deja de hacerlo. 


martes, 17 de febrero de 2026

Historia del Anarco Sindicalismo Español.

 Hace bastantes años leí en una revista del anarquismo cubano un artículo del gran escritor ácrata germano-sueco Helmut Rüdiger  Se titulaba, si no recuerdo mal, "La obra que nunca será concluida, y exponia que la tension entre individuo y sociedad era algo permanente, imposible de superar en forma definitiva, y que la tarea del anarquismo era defender al individuo frente a su anulación en la comunidad, pero sabiendo que el triunfo pleno nunca podría alcanzarse, pues la tensión subsistiría siempre. Colocaba así al anarquismo en un plano aparentemente más modesto que el habitual y tradicional de fuerza revolucionaria, violenta, pero en el fondo en un plano más profundo, más perdurable: en el plano ético de la defensa del hombre, de su individualidad, de su personalidad, ahora, mañana, siempre, y en todas las sociedades imaginables. El anarquismo venía a ser, más que una táctica violenta de destrucción del sistema establecido, una ética de lucha permanente contra toda alienación, incluso contra la alienación revolucionaria.


domingo, 7 de diciembre de 2025

Quisiera crear un Jardín ( y verlo crecer) V.todolí

 Análisis rápidos y certeros en torno al arte.

Jardineros que entonces se llamaban  lligadors d´horts y eran horticultores maestros en plantar, injertar y ligar naranjos y mirtos, sobre todo, y en diseñar jardines. Porque huerto y jardín eran una y la misma cosa desde la adpción de la práctica árabe. 

Estímulaod por los Médici y de los humanistas neoplatónicos del Renacimiento, incorporó el valor del coleccionismo a la botánica.

El arte más importante que la ninfa me enseñó es el de plantar árboles.
Ese es el arte supremo, el que engloba todas las otras partes y que,
al mismo tiempo, es menos que las otras artes,
Porque las obras que produce son efímeras.


Me comparaba con hermes, mensajero de los dioses que con sus sandalias aladas solo tocaba tierra para tomar impulso. Lo decía porque, cuando volvía unos días a Palmera. Necesito tocar tierra para no perderme en la ficción. 

Serralves en Oporto, la época más feliz , un oasis permanente.

De hecho, la razón por la que me embarqué en un proyecto para crear un amplio huerto de cítricos fue, precisamente, detener un plan urbanístico.

En 2022, enla Valle de la Gallinera, un incendio brutal.  Quema de olivos. 

...
También está  el principio del placer: alguién que compra una tierrra abandonada para convertirla en su propio jardón. 

Tampoco puedes ser esclavo de los recuerdos, pero si hubiera desaparecido el paisaje de mi infancia habría sido un drama: una parte de mi se habría ido. 

Aquí todo es biológico, pero *ista* no soy nada. Todo lo que termine en -ista es reductivo. 
Tengo mis ideas, peor no soy cautivo de ellas, porque en ese caso no podría pensar.  
No sabía nada de la historia y la tradición de la citricultura. Primero empecé a plantar y luego me puse a investigar.  Al contrario de lo que se debe hacer con una colección de arte. 


la obra de arte en un tiempo se llamo opera, y se incluida la horticultura y su máximo exponenete , el jardín de los cítricos. 

Planteristes Todolí, especialistas agrícolas que cultivan plantones.

Me gusta definir este huerto. como un museo, como un jardín museo donde concurren un recorrido y una experiencia multisensoriales. Está pensado como una visita que llama a todos tus sentidos y te impone un  ritmo. Es un museo vivo, en el que no hace falta renovar periódicamente la presentación de la colección porque esta cmbia a cada momento. 

Hay  treinta y un pueblos, y si dos se unen es una tragedia, porque se destruye el anillo verde que los sepraba. 

Los partidarios de ese urbanismo depredador me decían que con su tierra hacían lo que qerían, y no: heredas la tierra, no un solar, que es tierra obliterada, aniquilada; por tanto, tienes la obligación de transmitirla como tierra viva a las siguientes generaciones. Cada generación debe utilizar lo mínimo posible para que las que vengan después puedan tomar sus propias decisiones. 

Progreso no es solo dinero. La idea del progreso lineal es monoteísta. Ese pensamiento te puede llevar a despreciar la tierra y la vida.

Hay momentos en los que para ser sostenible no puedes crecer. 

(No localizo donde me quedé tomando notas.)
Empiezo por el capitulo 12. El curator.
Lo primero investigación, con una propuesta de exposición nunca hecha.
Tapies. Lo que él se había guardado para sí.


Si no hay otro, si solo estás tú es muy aburrido. Se lo digo a los artistas, que no les aporta nada jugar al frontón, que eso es un monólogo, un ejercicio de onanismo.

Yo escribo con mis exposiciones y con las colecciones que construyo. Esa es mi escritura.

Porque el mensaje es la parte superficial del discurso. En arte no hay mensaje, hay discurso. 

Soy un lector. Reader. Leo situaciones.
 Pero no solo en arte. A nivel general, En la vida. Me considero un lector analista.

Cuando llueve, no voy al campo, sino que dedico el día a investigar (cítricos.)

Saber leer es saber ver. Saber ver dónde. Un buen lector es aquel que lee donde otros no leen.

El arte es una inutilidad imprescindible .

El arte ha sido mi único trabajo, pero con la libertad como máxima.  Si al principio  tratan de coartar tu libertad pero reaccionas con convicción, te respetan.  Si aceptas y te sometes, estás perdido.
Tampoco soy un fanático del arte ni creo que el trabajo sea necesario para realizarse en la vida. A pesar de lo cual llevo trabajando en instituciones culturales desde 1985. Bastante tiempo.
Por eso quizá pareció que la Tate Modern de Londres era una meta y ya podía poner punto final a ese periplo profesional. Siempre he pensado que lo que en realidad más me gusta es estar tranquilo.

Ahora vivo rodeado de silencio. El ruido no me interesa, quiero silencio. 

Yo lo que siempre me planteo es si tengo algo nuevo que decir. Porque, si no es así, lo mejor es callarse.

y a menudo ocurre, cuanto más grandilocuentes son las palabras con las que se expresa, peor es el arte.
Como vino a decir Willem de Kooning, la mayor parte del gran arte está hecho de teorías bastante estúpidas. Imaginémonos el cubismo. que consiste en ver la cara de algunos de perfil y de frente al mismo tiempo. ¿ No es estúpido ? Y, al contrario, la mayor parte del arte mediocre o malo está hecho de grandilocuencia y de ideas rimbombantes. O sea, tener la idea no equivale a inflarse de retórica, es lo contrario. 

El sector institucional debe cubrir aquello que el comercial ignora o desprecia.
El artista más popular es aquel que hace muchas exposiciones, pero hace muchas exposiciones porque es popular y atrae más gente, con lo que se vuelve todavía más popular. Es un bucle absurdo, de donde es imposible salir. Y al final se terminan creando falsos mitos: gente que anivel profesional no es respetada, pero a nivel popular sí.

La gente cada vez habla más de oídas. Vive limitándose así misma.

Les diría que solo un estúpido confunde valor con precio. 

Me gusta que mi interlocutor esté en el mismo plano que yo,  y en la red digital no lo está. Que alguien sepa lo que yo estoy haciendo, pero yo no sepa quién es, me resulta inconcebible . Entiendo que las redes sociales pueden servir para muchas cosas, pero prefiero la comunicación cara a cara. Uso el correo electrónico, en todo caso, sino tengo más remedio. Intento evitar, incluso, el teléfono. Me importa ver cómo se expresa la otra persona, cómo mueve los ojos, que presencia física tiene. 

El quería ser un genio, no un virtuoso, porque el virtuosismo a menudo esconde una falta de concepto, una carencia de profundidad en la obra. El virtuosismo suele ser superficial, exhibicionista, amante de los fuegos artificiale

Cuando le pregunté al edificio del Hangar ¿Qué quieres ser?
Con los espacios, pretendo reinventar. 
Sin investigación no tiene sentido difundir el arte y la cultura. 

Nos arriesgamos a morir de éxito, porque creemos que el éxito está en los números, y nos es así. Morid de éxito significa centrarte en los buenos números, porque te quedas vacío y ya no eres quién deberías ser.





viernes, 14 de noviembre de 2025

Spr,












https://www.monopol-magazin.de/spair-interview-meine-wiederholung-ist-publikumsbeschimpfung

 

miércoles, 29 de octubre de 2025

Hambre, Knut Hamsun.

Hambre, Knut Hamsun.

Pag 8.

Nuevamente me incorporé, abandoné la ventana, fui a la silla que me servía de lavabo y humedecí con un poco de agua las relucientes rodilleras de mi pantalón para ennegrecerlas y darles aspecto más nuevo. 

Pag 36 o alrededores.

Maquinalmente cogí mis cuartillas y escribí en todos los ángulos la fecha 1848, ¿ Si quisiera surgir aunque sólo fuese una idea, si brotara nada más que una idea que me trajera las palabras a la boca! Ya me había ocurrido algo así; había conocido momentos en que podía escribir grandes párrafos sin esfuerzo y a la perfección.
Estoy en el banco y escribo decenas y decenas de veces 1848. Escribo este número a lo largo, a lo ancho  y de revés, de todas las maneras posibles, esperando que surja una idea utilizable. Un enjambre de vagas ideas revolotea en mi mente y la sensación del día que acaba  me vuelve melancólico y sentimental.
Ha llegado el otoño comienzan a aletargarse todas las cosas.

No era cuestión de abandonarse, cuando se tenía a la vista la perspectiva del hospedaje sin pagar.
Lentamente comenzaron a asociarse mis pensamientos. Siguiéndoles atentamente escribí tranquilo, con ponderación, algunas páginas, a modo de introducción de alguna cosa. 

Escribo como un poseído, y lleno una página tras otra, sin descansar un momento. Las ideas caen sobre mí tan repentinamente y siguen afluyendo con tal abundancia, que pierdo una multitud de detalles accesorios; no me es posible escribirlos tan aprisa, aunque trabajo con todas mis fuerzas. La inspiración sigue fluyendo, el asunto me invade, y cada palabra que escribo me parece como dictada.

Esto dura, dura un tiempo deliciosamente largo. Tengo quince, veinte páginas escritas ante mí, sobre mis rodillas, cuando me paro por fin y dejo el lapicero. ¡Si realmente estos papeles tienen algún valor, estoy salvado! Salto del lecho y me visto.

El día avanza, puedo distinguir a medias el «Aviso» del director de Faros, allá cerca de la puerta; y ante la ventana hay tanta claridad, que hasta podría ver para escribir. Inmediatamente me pongo a copiar mis cuartillas.

De estas fantasías asciende un vapor singularmente denso de luz y de color. Salto de gozo ante cosas tan bellas, puestas unas detrás de otras y pienso que nunca he leído nada mejor.

La cabeza me rueda de alegría, la satisfacción me engrie, y me siento sacado poderosamente a flote. Sopeso mi escrito en la mano, y, a primera vista, lo taso en cinco coronas. Había que convenir en que podrían darse por él diez coronas, teniendo en cuenta la calidad de la materia. No tenía intención de ceder gratis un trabajo tan original. A juicio mío, no se encuentran novelas de tal calibre en todas las esquinas de la calle. 

Pag 57.

Entré por una puerta cochera, ennegrecí las rodilleras de mi pantalón con saliva para tener un aspecto menos derrotado, dejé mi colcha en un rincón, detrás de una caja...

Pag 66.

Podría muy bien subir sin ser oído; la escalera sólo tenía ocho tramos, y los escalones no crujían más que en dos últimos. 

Y lentamente, muy lentamente, salgo de la habitación  con los zapatos en una mano, la carta en la otra y la manta bajo el brazo. Al bajar los escalones que crujen, me hago más ligero, aprieto los dientes; por fin, llego sin dificultad al pie de la escalera, y heme de nuevo en el portal.

La llama vacilante de un farol de gas oscila en lo alto de la calle; voy a colocarme bajo la luz, apoyo mi paquete contra el farol y abro la carta; todo ello con extrema lentitud.
Como si un torrente de luz me atravesara el pecho, lanzo una exclamación 

pag 79:
Entonces, ¿ no tengo más que entrar y decir que soy transeúnte ?
-Nada más.


pag 81.
De pronto, el gas se apagó con una rapidez sorprendente, sin disminuir, sin decrecer. Estoy en una profunda oscuridad.


Aquellas espesas y macizas tinieblas.


pag 82.

**** Enloquecido, obsesivo.****
Contexto, dias sin dormir y sin comer. Enloquecido.
Se me ocurrían las ideas más ridículas, y cualquier cosa me producía terror. Un agujerito que había en lapared junto a mi cama, me preocupaba enormemente; supongo que sería el hueco dejado por un clavo: una marca ene l muro. Lo palpaba, soplaba dentro de intentaba adivinar su profundidad. No era un agujero inocente nimucho menos; era un agujero muy sospechoso, lleno de misterio, del que había de desconfiar. Obsesionado ocn la idea del agujero, completamente fuera de mi, lleno de curiosidad y del terror, acabé por saltar del lecho y buscar mi medio cortaplumas para medir la profundidad del agujero y convencerme de que no llegaba al cuarto contiguo.

Hice los esfuerzos más desesperados por encontrar una palabra que fuese bastante negra, que pudiera ennegrecerme la boca cuando la pronunciara. ¡ Dios mío ! ¡ Qué negrura ! Me distraje pensando en el puerto, en los buques, en los monstruos negros que me esperaban.  ...

pag 86.
Sólo mi propia voz chocaba en las paredes.

Aquel anuncio de luz.
 

pag 90.
La mesa inválida que he de sostener con las rodillas para poder escribir.

Yo masticaba la viruta, de buen humor, con el alma alegre como un niño, mientras palpaba mi manuscrito; yo no pensaba en él, pero mi instinto me decía que existía, mi sangre me lo recordaba.
Lo saqué.
Como estaba mojado, lo desdoblé y lo extendí al sol. Luego me puse a pasear por el cuarto. ¡Cómo deprimía su aspecto! En el suelo, por todas partes, trocitos de hojalata; pero ni una silla en donde sentarse, ni un clavo en las desnudas paredes. Nada que pudiera empeñarse o ser devorado.
Algunas hojas de papel en la mesa, cubiertas de espeso polvo, constituían toda mi fortuna.

jueves, 16 de octubre de 2025

RECAP MARZ-OCT

 Lugares de Encuentro en ti. Contigo.
Distancia KM
Lugar de interés Aqui, Alli.

Cerca del camino. Emboscado. Ciudad dura. Ciudad Blanda.

Las Llaves, ciudad dura, ciudad blanda.

Protegerse del sol, no pedir nada. Poner el foco alli.

La ciudad cercana.

El dia que cambiamos de color las habitaciones fantasma de una casa derruida.

Estudio de la naturaleza: Descampado, solares, perseguir libélulas, mariposas.

Redes Educativas:

Aprender a través de la ciudad.
                Sobre la ciudad.
                A utilizar la ciudad.
                Cambiar la ciudad.

Absentista ejemplar.

Manchas y más manchas.

La reserva de una hoja.

Poner en relación dos lugares. La reserva. Una planta pintada.

Buscar donde no hay nada, después de rebuscar, pintura.

Extraradio, la ciudad, las nieves.

Al final del dia, grupos de ideas y lugares.

Mi mapa del verano está entre campos de naranjos y arboledas.

Trazados confusos que intento memorizar haciendo algunas marcas y flechas blancas para volver a casa.
El cubo de pintura a mis pies. El invento de la trapa agujereada y la brocha funciona; además de práctico, me dan más ganas de pintar.
La moto está llena de salpicones de pintura, dibujan el recorrido de la brocha, del cubo a la pared.
La pintura salta a por tí, por la espalda, por una tapa frágil comida por el sol, que se deshace.
Aprovecha cualquier agujero o bache del suelo.
Los coches se distancian.

Evadido de la alineación.

El Cauto, Si, la mano y la palabra.

Silencio, taller en casa, los que caminan.

Escribir mi yo más inmediato.

Trabajar con lo construido. Seguir poniendo en valor el tiempo y los recursos que se le destinaron.
Encontrar pinceles y brochas  para luego limpiarlas. La satisfacción de recuperarlas.

Las felicidad de rebuscar y encontrar. La sorpresa de los colores. Pintura y brochas.

Cuando las cosas crecen poco a poco, el gesto de manchar la pared del punto limpio con la pintura que acabas de encontrar. Construir de manera insignificante de manera continuada.

Algunos rodillos se conservan en su propia pintura.

La diversión de conseguir el material, debe ser la misma que al usarlos.

Amo el reposo y todo lo que le rodea. Amo el ahorro y la moderación.

Dibujar y pensar en lugares no comunes o incómodos, disfruto del estado mental que me genera y los pensamientos que se cruzan.


Seguir y Seguir, Al final seré.

La desaparición de los solares.
La ciudad siempre devuelve su luz, su color.
La limpia lunas.

Dibujos antes de hacerse oscuro.

Anónimo en la oscuridad.

Volver pronto.

Sumar desde la periférica.

Lluvia de fondo.

Linus





INTERESADOS

CONTENIDO