lunes, 18 de mayo de 2026

19:
Si el genio intuye la naturaleza, se debe a que ha vivido en estrecha camaradería con ella. El buen sentido, asimismo , exige una actitud despabilada( Espabilada) una adaptación que nunca deja de renovarse ante situaciones siempre nuevas. De nada recela ( desconfia.) tanto como de una idea hecha, que quizá sea un fruto maduro del espiritu, pero también un fruto que cayó del árbol, que pronto se secó y que ya no presenta en su rigidez más que el residuo inerte del trabajo intelectual.
El buen sentido
es ese trabajo mismo. Quiere que veamos todo problema como si fuera nuevo, y que le hagamos el honor de hacer un renovado esfuerzo. Exige que sacrifiquemos lo que a veces resulta penoso, opiniones que ya nos habíamos hecho y soluciones que ya teníamos preparadas. y, en suma, se parece menos a una ciencia superficialmente enciclopédica que a una ignorancia consciente de ella misma, acompañada del coraje de aprender. Si se asemeja al instinto por la rapidez de sus decisiones y la espontaneidad de su naturaleza, se diferencia de él profundamente por la variedad de sus recursos, la flexibilidad de su forma y el celo con el que nos vigila para preservarnos del automatismo intelectual. 
Si se parece a la ciencia por su preocupación por lo real y la obstinacion con la que se mantiene en contacto con los hechos, se distingue de ella por el tipo de verdad que busca,
pues no apunta, como la ciencia, a la verdad universal, sino a la del momento presente, y no se preocupa de tener razón de una vez por todas, sino por volver a tener razón de cero en cada caso. 
...
Henri Bergson

44:
Caminamos en medio de un panorama desolador de restos sobados por el mar, ordenados y coleccionados por el solo hecho de haber existido. 
43
El arquetipo.
1- Se entiende por artefacto cualquier objeto fabricado con cierta técnica para desempeñar alguna función específica.
...
Los artefactos se reparan, los objetos históricos se restauran. Los artefactos de Parra son aparatos que funcionan en el presente,  Favorecidos por un toque de gracia, se mantienen en pie escapando de ser representación de un recuerdo blandengue o de un pasado melancólico.
Los artefactos como productos del arte no necesitan explicaciones ni charlas para validar su historia. 
Su habla los convierte en complejos detonantes del presente.

Es la tensión así generada la que, siempre sin resolverse, determina su fuerza y su actualidad. 


45:
Como toda construcción frágil, el destino de una casa flaca tal vez solo sea desaparecer una vez muerto su artífice. Ellas se van apagando poco a poco, conservan una luz titilante, por un tiempo al alba y luego se extinguen consumidas por sus alrededores. Hay que buscarlas a menudo debajo de las enredaderas.




46

El monasterio es tal vez el primer lugar donde la vida misma y no solo las técnicas ascéticas que la forman y reglan_ fue presentada como un arte. Sin embargo, esta analogía no debe entenderse en el sentido de una estetización de la existencia...
De una definición de la propia vida en relación con una práctica incesante.


EL rigor incesante de los monjes.
47:
Lo compré atraído por esas manchas, por esas ¨manchas que manchan¨como diría Eugenio Dittborn.
Parados en la vereda bajo un pequeño arbol callejero.

Mientras más pobre, más elegante...
Ese es un misterio: que la elegancia, un concepto burgués, sea monopolio de los pobres es una realidad extraña.
Me refiero a los pobres rurales; uno va a hablar con los huasos y es ocmo estar en Versalles.
48:
Copié esta chimenea repetidamente en mis proyectos de entonces, especialmente su mecanismo para cocinar.
No hay nada más dificil que diseñar una buena y linda chimenea.
Contenía las herramientas usadas a diario por el trabajo obsesivo y monacal de Gazitúa.
Hermoseamientos que la han ido agrandando, aislando, engrosando.
50:
Este jardín mira un mar que hoy parece lejano y que entonces debió haber estado muy cerca. 
La casa Santos se llena con poco y su interior austero parece una terraza techada.
54:
Entomólogo, Estudio de insectos. 
Crear un espacio de dimensiones públicas.
Atrapar un volumen de aire mucho mayor con la misma cantidad de material. 
****La casa del futbolista,  no por rico, si no por su proximidad a un campo de futbol.
****Una casa pequeña, donde los servicios de alrededor se sumen. 
Una mirada unificadora.
pag 56:
Trabajar con la naturaleza, no contra ella.
Un solo aire iluminado sin sombras.




lunes, 4 de mayo de 2026

Pág 106 . Vagabundos

 El hierro, la madera, el granito, los hombres y los buques, todo entona un himno grandioso y apasionado al dios del Tráfico. Mas las voces humanas parecen débiles y ridículas, igualmente que los hombres causa de esta confusión. Vestidos con sucios harapos, encorvados bajo su carga, se agitan entre el polvo, en una atmósfera de calor y de ruido, y son pequeños, insignificantes, ante los colosos de hierro que les rodean, de las montañas de mercancías, de los repletos vagones y de todas aquellas cosas que ellos mismos han fabricado . Le esclaviza su obra, anulando su personalidad.

Los gigantescos barcos silban o suspiran profunda-mente, y en cada sonido que emiten parece resonar un sarcástico desprecio por los hombres que se arrastran por sus cubiertas y llenan sus flancos con el producto de un trabajo de esclavos. Las interminables filas de descargadores son lúgubremente ridículas; llevan en sus hombros enormes sacos de trigo que colocan en los abultados vientres de hierro de los buques, para ganar un pedazo de pan con que calmar el hambre. Los hom-bres, haraposos, sudando, embrutecidos por la ruda tarea, por el calor y el ruido; las máquinas brillantes, hercúleas e impasibles, fabricadas por estos mismos

hombres, estas máquinas, movidas no por el vapor,

sino por la sangre y los músculos de sus creadores...

¡cruel ironía!

El ruido ensordece, irrita el polvo la nariz y los ojos, quema el calor y fatiga el cuerpo, y todo, en torno, parece presto a estallar en una catástrofe sublime, después de la cual el aire se hará otra vez respirable, la tierra cesará de producir este ruido incesante, y la ciu-dad, el mar y el cielo quedarán tranquilos. Mas todo es una ilusión alimentada por la esperanza del hombre y por su constante e ilógico anhelo de libertad...

Se oyeron doce campanadas sonoras y graves. Cuando se apagó el eco de la última, la salvaje orquesta del trabajo habíase extinguido también y después de un minuto se transformó en un sordo murmullo. Entonces la voz de los hombres y la del mar se dejaron oír más distintas.

Era la hora de la comida

domingo, 3 de mayo de 2026

 La gorra roja.

El museo cuando llueve.
Las lamas, entrar por donde ya había  escrito. Salir escribiendo el tuyo.
La disposición de las lamas, agitación después de verla. La vegetación. El tipo de vegetación, la primavera. A media altura.
El espacio Blanco. Zona Blanca autónoma en secreto.
Los abrazos, los besos.
El mirador. Verlo desde la distancia.
El globo en forma de corazón, una manera de despedir el lugar.
Tus abrazos y tu mirada mientras vamos en moto.
Tú energía tus ganas de seguir.

Recordar el día empezando por el final por tantas cosas que vimos e hicimos.
Cantera, Entramos directos. Haber estado antes me hace caminar seguro, pasar por delante de las cámaras rápido.
Asegurar el lugar visto. Ponerlo en común.
Sumar rincones al lugar, ir más allá, explayarse, moverse con más calma.
El límite entre la montaña explotada, y la logística de explotación.
Un embudo, un mortero para fragmentar los bloques de piedra.
La posición para ver Maman de Louise Bourgeois en su versión más industrial.
Arrancar escaleras y colocarlas en otros lugares.
Escaleras de un sitio. En otro.

Entre Carreteras, llegamos a una zona de servicio de la autopista por caminos de huerta. Me gusta este contraste.
Una zona destinada a repostar, a estirar las piernas…
Encontramos una furgoneta abandonada, le faltan las ruedas delanteras. Apoya sobre unas cajas de naranjas, el interior esta lleno de basura.  Me decido a escribir sobre ella, Cate graba mientras lo hago.  No termino el ENTRE cuando escucho un coche detrás mio, y para que me percate de su presencia enciende la sirena.
Nos identifican , entregamos los DNI, los apoyan sobre el asiento de nuestra moto y les toman una fotografía. Más tarde Caterina, me confiesa que es el gesto más tierno que podía imaginar. Nuestras caras allí juntas. (Me enamoro de su reacción, como afronta la situación) Nos preguntan si es para algún canal de internet, les decimos que no, que es poesía. Se extrañan, me entusiama escuchar la palabra poesía en la boca de un guardia civil, aunque vaya acompañado de un interrogante de extrañeza. Nos quitan el spray con el que estába  escribiendo en ese momento. Veníamos de lejos, el spray está casi vacío. Preguntan por si llevamos más, yo obediente confieso que si, que hay otro. Este está entero.
Se van, volvemos a los caminos de huerta en dirección a la cantera.
Pero se me ocurre, que de camino hay  un punto limpio donde seguramente podamos encontrar algún spray. Vamos para allá, cruzamos el pueblo, están en fiestas.
El agujero de la valla es grande, esperamos a entrar porque hay un vecino que  entra por el camino. Entramos con un poco de descaro, Desde la carretera se nos ve, así que nos movemos rápido. Zarandeo varios sprays, casi todos vacíos. La canica suena fuerte hasta encontrar un rojo con poco de pintura. También sacamos un bote de plástica  y un pincel con la punta seca, con un cúter cortamos los pelos secos. Cate lo graba.
Seguimos rumbo nuestro destino, nos volvemos a cruzar con los mismos guardia civiles, pero no hay problema. Estamos en la carretera.
Paramos a por un bocadillo de tortilla de patatas con pimiento verde en un bar de carretera. Lo pedimos para llevar.
Nos lo comemos en la cantera, en su antigua infraestructura, ya en desuso y preciosa por su combinación. De materiales y polvo posada sobre sus partes. Solo están nuestras pisadas.
De postre unos nísperos que recogió Cate, de camino.
Al día le queda una hora de luz, así que recorremos el lugar documentando escaleras, tubos, estructuras.
El silencio se interrumpe con un compresor que relincha de cuando en cuando.
Atravesamos la zona de trabajo, las oficinas.
El mortero de piedra, el embudo, la transición de un lado a otro. 

El spray rojo, símbolo para seguir. La pintura justa para escribir que  estuvimos. 
Spray gastado en luna llena.

Merendar a las 22:00 yendo en moto. 
Confundir D
oritos con barro.


El Pasillo cerrado entre el Cementerio y el Tanatorio.
El sonido.

Rescatar una estanteria. Instalarla en el pasillo, en el lado del Cementerio. Evitar ruidos en el cementerio.
Recoger objetos de aquel lugar  y colgarlos. Ofrenda objetual.
Previa, alcayatas y tornillos aprovechando los agujeros hechos por las termitas en el marco de una estanteria.  

Las fotos de ti, cámara en mano. 

INTERESADOS

CONTENIDO